Beneficios del Agua de Mar en la piel

¿De vacaciones en la playa?  Disfrútalo y aprovecha también todos los beneficios que el agua de mar proporciona a tu piel. ¿Qué más quieres? Un tratamiento de belleza natural, gratuito y saludable, así que no lo dudes y date un buen chapuzón.



De sobra son conocidos los beneficios de los baños de mar para la salud de nuestro organismo. Constituyen una de las grandes terapias naturales que existen, por sus efectos curativos sobre el sistema vascular y cardiorespiratorio, además de la vitalidad que nos transmite. Pero, además, suponen un estupendo aporte de efectos beneficiosos para la piel. Te los contamos.



BENEFICIOS DEL AGUA DE MAR PARA

LA PIEL.

Aquí, nos vamos a centrar en los beneficios del agua del mar para el cuidado de la piel. Que son muchos debido a sus fantásticas propiedades:

  • Oligoelementos. A diferencia del agua dulce, el agua del mar salada posee un elevado contenido en oligoelementos como el sodio, yodo, zinc, potasio, flúor, azufre, calcio, etc. que poseen efectos curativos. También ocurre que al estar en constante movimiento el agua de mar se enriquece mucho mejor con sustancias procedentes de terrenos geográficos diversos y de distintas concentraciones minerales. Elementos que absorbemos al entrar en contacto con ella.

  • Ósmosis. Cuando la piel del cuerpo entra en contacto con el agua de mar también se nutre de estos oligoelementos y se beneficia de ellos, en un proceso conocido como ósmosis.

  • Propiedades antibióticas. El agua de mar posee propiedades antibióticas para nuestro organismo gracias a esa riqueza mineral que ayuda a combatir las concentraciones bacterianas que se puedan dar en afecciones de la piel, como eccemas, alergias, descamaciones y otros problemas y enfermedades de la salud de la epidermis.

  • Antiséptico. Gracias a su contenido en sal, cloruro de potasio y yodo, los baños de mar también actúan como un antiséptico natural con efectos curativos en pequeñas heridas, roces o arañazos que se producen en las capas superficiales de la piel. El picor que sentimos cuando nos bañamos en la playa con alguna herida, se debe a esto.

  • Piel mejor nutrida. Los minerales del agua de mar contribuyen a nutrir la piel con los elementos esenciales que necesita para mantener su elasticidad y por tanto, mejorar su aspecto y ganar en belleza.

  • Exfoliante natural. La sal que contiene el agua de mar actúa de exfoliante sobre nuestra piel, limpiándola de impurezas y toxinas acumuladas en su superficie y también estimula la circulación sanguínea.

  • Barro marino. Si combinamos la acción del agua de mar sobre la piel con los elementos propios del barro marino, aumentaremos mucho los beneficios de esta terapia natural, ya que nos ayudará a eliminar mejor las células muertas que se acumulan en el cuerpo y hará más fácil la absorción de los minerales que nos aporta el mar.

  • Relajante. El agua de mar también tiene un efecto relajante en nuestro organismo, del que se beneficia la piel y nuestra salud, gracias a la sensación de flotabilidad que nos proporciona.  Lo que unido al esfuerzo por mantenernos a flote por el movimiento y oleaje natural del mar, también favorece el buen estado de tus articulaciones y músculos, llenándonos de vitalidad.

Pero sé precavida, después de leer todos estos beneficios no te lances como loca al mar, cuando vayas a la playa. Mejor, debes darte un tiempo de aclimatación, sumérgete poco a poco y espera un tiempo si has comido o bebido alcohol en abundancia. Así evitarás mareos o cortes de digestión.


AGUA DE MAR PARA EL ACNÉ

Alguno de los problemas concretos de la piel, como el acné, pueden ser uno de los grandes beneficiados por el agua de mar.

¿Por qué se produce el acné? Los granitos típicos de acné se forman cuando los poros de la piel quedan obstruidos y la grasa queda atrapada. Se crea entonces un caldo de cultivo propicio para que las bacterias comiencen a desarrollarse provocando la aparición del acné.

Y este es un problema que afecta a personas de cualquier ámbito y lugar. No sólo los adolescentes en edad de desarrollo lo sufren. Estados de estrés y cambios hormonales pueden llenar de granitos nuestra cara en puntos localizados como la barbilla, nariz y frente, sobre todo.