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El agua de mar, la gran complejidad.

Poco o casi nada lo que se sabe del agua de mar, de sus propiedades químicas, físicas, electromagnéticas o de su complejidad como Totum hidromineral (sólo conocemos el 1% de los órganos vivos que la componen) con sus propiedades curativas. Sin embargo el libro de André Mahé nos va a acercar a este mundo oceánico complejo que los griegos Eurípides y Platón definieron rotundamente como: «El agua de mar cura todos los males del hombre». Hubo que esperar a que un investigador francés llamado René Quinton (1867-1925) nos acercase científicamente, con rigurosidad absoluta, a esta complejidad. Había muy poca información sobre la terapia marina hasta el siglo XX. A partir de entonces nace la auténtica Terapia Marina basada en los trabajos de René Quinton y sus sucesores, como el doctor Jarricot.


¿Qué es el agua de mar sino un medio natural y vital?

En este medio nace toda clase de vida vegetal y animal, incluida la humana. El medio marino es el ecosistema más importante de la Tierra, donde la biomasa es mayor que en tierra firme y del que recibe el nombre de Planeta Azul, ya que ocupa el 71% de la superficie terrestre. Curiosamente la misma proporción de agua que hay en nuestro organismo a la edad adulta y cuya similitud estudió René Quinton hace cien años.


El porqué de la Terapia Marina ¿Por qué cura el agua de mar?

El origen El gran descubrimiento de René Quinton, que nos expone el libro de André Mahé, fue identificar los líquidos orgánicos con el agua de mar isotónica. La vida apareció en el agua de mar primordial con una concentración en sales total de entre 7 y 9% y a una temperatura cercana a los 44 ºC. La evolución zoológica ha tendido siempre a mantener la temperatura y las condiciones iniciales de la aparición de la vida. Es pues aceptado universalmente que del agua de mar (caldo primitivo) surgió la primera célula. La célula madre que dio origen a todos los seres vivos que hoy habitamos en la Tierra. Según el doctor Vlés, la biología no es otra cosa que la ciencia del agua. Eso explica que cada uno de nosotros lleve en sus venas un fluido salado que combina el sodio, el potasio y el calcio en una proporción casi igual a la del agua de mar, y por eso es que las lágrimas, las secreciones de la nariz, nuestro sudor, la orina y hasta nuestra propia sangre tienen un sabor salado. «Somos un verdadero acuario marino vivo.»



El agua

El agua de mar está compuesta, evidentemente, por agua y minerales en dispersión iónica, además de un sinfín de elementos de la química de la vida, la del carbono. Cada parte es esencial en el desarrollo de la vida: el agua, los minerales y el aporte vital del carbono. No se entiende el agua de mar si se separan cada una de estas partes. ¡De hecho no se puede reconstituir agua de mar a partir de un residuo seco! El Totum hidromineral se hace imprescindible en el concepto del agua de mar. El agua es una desconocida incomprendida y sin embargo es el elemento vital de la vida. Como lo dijo el celebre profesor universitario francés, Henry Doffin: «La vida reposa en una química orgánica natural por vía acuosa fuertemente ionizada.». Lo que René Quinton nos señaló como medio vital debemos buscarlo en el agua, de la que procedemos; y claro está, ésta es el agua de mar, el origen de la vida. Nuestra formación hasta hace algunos años, muy rígida y fragmentada, era interesante pero insuficiente y limitativa; ya que no tenía en cuenta el descubrimiento revolucionario de la física cuántica. Peter Agre y Roderick MacKinnon, premiados con el Nobel de Química en 2003, nos ayudaron a comprender que el canal iónico es efectivo gracias al agua, pero sólo la contemplaron como complemento o como vehículo. Si tenemos en cuenta la gran complejidad del océano, veremos que el agua, que por sí es compleja y desconocida, siempre debe estar acompañada del concepto de vida, que viene del mar. La importancia de la calidad del agua, de su estructura química, física o electromagnética es muy elevada ya que es un elemento esencial en el desarrollo de la evolución celular. Recientes analíticas con Ramán Láser demuestran la diferencia estructural de distintas moléculas de agua según la concentración de iones que contenga y el calor a las que son sometidas. Las aquoporinas son las proteínas responsables del paso del agua a través de la membrana celular y sólo dejan pasar moléculas de agua haciendo barrera a cualquier otro elemento.

Por ello, es que no se calienta nunca el agua de mar, solo se microfiltra en frío a 0,22 µ, lo necesario para una microfiltración esterilizante según la Farmacopea Europea.



ANDRÉ MAHÉ

EL PLASMA DE QUINTÓN EL SECRETO DE NUESTROS ORÍGENES

EL AGUA DEL MAR, NUESTRO MEDIO INTERNO



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